La producción del vino comienza con la vendimia. En esta etapa se selecciona la uva y se decide cuándo cosecharla, de acuerdo con los grados brix (que indican el dulzor del fruto), densidad y acidez. Luego viene el estrujado de la uva, donde se aprieta el grano y sacamos todo lo que no pertenece al fruto, como el escobajo. El paso siguiente es la fermentación; el mosto se coloca en cubas donde se deja de 25 a 30 días, hasta que se convierte en alcohol.
El cuarto paso es el trasiego y prensado. En esta etapa se saca todo el jugo del fermentador a estanques o barricas. Se obtiene una pasta llamada orujo, el cual se prensa y se saca todo el jugo. Luego comienza el quinto paso, la postura del vino. Todo el vino líquido y prensado queda trasegado en barricas o tanques de acero. A esto se le llama postura del vino en barricas o en tanques de acero. Los desechos del proceso se convierten en abono.
Una vez que el vino se encuentra en las barricas, su cuidado es muy importante para obtener una bebida de buena crianza; debe cuidarse que esté siempre lleno, comprobar la temperatura y probarlo durante el tiempo de elaboración, para que vaya formándose en su proceso natural y haciéndose cada día más rico. El último paso es el embotellado. Se trasvasija a botellas, se etiquetan y se dejan reposar unos meses para que salga a la venta.
El relato de Viña Escondida, un tanto fantástico como real, está impreso en sus etiquetas. Sus imágenes muestran a Urbano Pérez, trabajador de la mina El Teniente, quien adquirió las tierras que guardaron su secreto: un clandestino en el que él y sus amigos gringos se divertían apostando y disfrutando con mujeres de dudosa reputación. Sus otros personajes son el Mozo, la Mujer, administradora del lugar, y el Banquero, animador de apuestas.
La producción del vino comienza con la vendimia. En esta etapa se selecciona la uva y se decide cuándo cosecharla, de acuerdo con los grados brix (que indican el dulzor del fruto), densidad y acidez. Luego viene el estrujado de la uva, donde se aprieta el grano y sacamos todo lo que no pertenece al fruto, como el escobajo. El paso siguiente es la fermentación; el mosto se coloca en cubas donde se deja de 25 a 30 días, hasta que se convierte en alcohol.
El cuarto paso es el trasiego y prensado. En esta etapa se saca todo el jugo del fermentador a estanques o barricas. Se obtiene una pasta llamada orujo, el cual se prensa y se saca todo el jugo. Luego comienza el quinto paso, la postura del vino. Todo el vino líquido y prensado queda trasegado en barricas o tanques de acero. A esto se le llama postura del vino en barricas o en tanques de acero. Los desechos del proceso se convierten en abono.
Una vez que el vino se encuentra en las barricas, su cuidado es muy importante para obtener una bebida de buena crianza; debe cuidarse que esté siempre lleno, comprobar la temperatura y probarlo durante el tiempo de elaboración, para que vaya formándose en su proceso natural y haciéndose cada día más rico. El último paso es el embotellado. Se trasvasija a botellas, se etiquetan y se dejan reposar unos meses para que salga a la venta.
El relato de Viña Escondida, un tanto fantástico como real, está impreso en sus etiquetas. Sus imágenes muestran a Urbano Pérez, trabajador de la mina El Teniente, quien adquirió las tierras que guardaron su secreto: un clandestino en el que él y sus amigos gringos se divertían apostando y disfrutando con mujeres de dudosa reputación. Sus otros personajes son el Mozo, la Mujer, administradora del lugar, y el Banquero, animador de apuestas.
La producción del vino comienza con la vendimia. En esta etapa se selecciona la uva y se decide cuándo cosecharla, de acuerdo con los grados brix (que indican el dulzor del fruto), densidad y acidez. Luego viene el estrujado de la uva, donde se aprieta el grano y sacamos todo lo que no pertenece al fruto, como el escobajo. El paso siguiente es la fermentación; el mosto se coloca en cubas donde se deja de 25 a 30 días, hasta que se convierte en alcohol.
El cuarto paso es el trasiego y prensado. En esta etapa se saca todo el jugo del fermentador a estanques o barricas. Se obtiene una pasta llamada orujo, el cual se prensa y se saca todo el jugo. Luego comienza el quinto paso, la postura del vino. Todo el vino líquido y prensado queda trasegado en barricas o tanques de acero. A esto se le llama postura del vino en barricas o en tanques de acero. Los desechos del proceso se convierten en abono.
Una vez que el vino se encuentra en las barricas, su cuidado es muy importante para obtener una bebida de buena crianza; debe cuidarse que esté siempre lleno, comprobar la temperatura y probarlo durante el tiempo de elaboración, para que vaya formándose en su proceso natural y haciéndose cada día más rico. El último paso es el embotellado. Se trasvasija a botellas, se etiquetan y se dejan reposar unos meses para que salga a la venta.
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