La totora la obtengo de la región, crece en el Río Cachapoal. Se cosecha entre noviembre y diciembre. Se corta con un cuchillo muy pequeño, se seca sin mucho sol, ojalá a la sombra por una o dos semanas, luego se aparta. Hay de distintos tamaños. Esta fibra dura muchos años, es bonito porque cambian de color, se van poniendo café con el tiempo. Le hago dibujos cuando puedo y la tiño de colores naturales con betarraga, zanahoria o maqui.
Para hacer la panera uno comienza haciendo un nudo, se empieza desde el corazón y se trabaja hasta lo que uno quiera, y luego se embarrila. Uno con su inteligencia va construyendo, no tiene un plano, es pura creatividad y alegría. Para hacer el Llepu se comienza con el corazón, el nudo se le hace al inicio del tejido y solo resta tejer. Seguir tejiendo como un espiral. Es una bandeja muy usada en nuestra cocina, ya que podemos limpiar los granos. Con el llepu se avientan los granos para que el viento se lleve la cáscara.
Mi casa es mi centro creativo, mi taller, mi estudio. Acá recibo a la gente, les comparto mi historia, les enseño cómo trabajo, cómo se hacen las cestas, me emociono de poder compartirlo. Por eso he dictado cursos a mujeres de distintas regiones del país Cuando vienen a verme aquí les preparo algunas comidas lafkenches, entrego el kimün (sabiduría) de mi pueblo que se basa en el respeto hacia el otro y el respeto y el amor a nuestra tierra
La cocina mapuche lafkenche se basa en los alimentos que nos entrega la ñuke mapu, la madre tierra, cien por ciento natural, sin aditivos ni químicos. Es una cocina que alimenta tanto el cuerpo como el espíritu. Las cazuelas de pollo con piñones, los pebres de nalca, las sopaipillas de harina de piñón, los dulces con avellanas, las hierbas verdes recién cortadas de mi huerta, las papas de mi tierra. Se cocina con respeto, agradecimiento y amor.
La totora la obtengo de la región, crece en el Río Cachapoal. Se cosecha entre noviembre y diciembre. Se corta con un cuchillo muy pequeño, se seca sin mucho sol, ojalá a la sombra por una o dos semanas, luego se aparta. Hay de distintos tamaños. Esta fibra dura muchos años, es bonito porque cambian de color, se van poniendo café con el tiempo. Le hago dibujos cuando puedo y la tiño de colores naturales con betarraga, zanahoria o maqui.
Para hacer la panera uno comienza haciendo un nudo, se empieza desde el corazón y se trabaja hasta lo que uno quiera, y luego se embarrila. Uno con su inteligencia va construyendo, no tiene un plano, es pura creatividad y alegría. Para hacer el Llepu se comienza con el corazón, el nudo se le hace al inicio del tejido y solo resta tejer. Seguir tejiendo como un espiral. Es una bandeja muy usada en nuestra cocina, ya que podemos limpiar los granos. Con el llepu se avientan los granos para que el viento se lleve la cáscara.
Mi casa es mi centro creativo, mi taller, mi estudio. Acá recibo a la gente, les comparto mi historia, les enseño cómo trabajo, cómo se hacen las cestas, me emociono de poder compartirlo. Por eso he dictado cursos a mujeres de distintas regiones del país Cuando vienen a verme aquí les preparo algunas comidas lafkenches, entrego el kimün (sabiduría) de mi pueblo que se basa en el respeto hacia el otro y el respeto y el amor a nuestra tierra
La cocina mapuche lafkenche se basa en los alimentos que nos entrega la ñuke mapu, la madre tierra, cien por ciento natural, sin aditivos ni químicos. Es una cocina que alimenta tanto el cuerpo como el espíritu. Las cazuelas de pollo con piñones, los pebres de nalca, las sopaipillas de harina de piñón, los dulces con avellanas, las hierbas verdes recién cortadas de mi huerta, las papas de mi tierra. Se cocina con respeto, agradecimiento y amor.
La totora la obtengo de la región, crece en el Río Cachapoal. Se cosecha entre noviembre y diciembre. Se corta con un cuchillo muy pequeño, se seca sin mucho sol, ojalá a la sombra por una o dos semanas, luego se aparta. Hay de distintos tamaños. Esta fibra dura muchos años, es bonito porque cambian de color, se van poniendo café con el tiempo. Le hago dibujos cuando puedo y la tiño de colores naturales con betarraga, zanahoria o maqui.
Para hacer la panera uno comienza haciendo un nudo, se empieza desde el corazón y se trabaja hasta lo que uno quiera, y luego se embarrila. Uno con su inteligencia va construyendo, no tiene un plano, es pura creatividad y alegría. Para hacer el Llepu se comienza con el corazón, el nudo se le hace al inicio del tejido y solo resta tejer. Seguir tejiendo como un espiral. Es una bandeja muy usada en nuestra cocina, ya que podemos limpiar los granos. Con el llepu se avientan los granos para que el viento se lleve la cáscara.
Mi casa es mi centro creativo, mi taller, mi estudio. Acá recibo a la gente, les comparto mi historia, les enseño cómo trabajo, cómo se hacen las cestas, me emociono de poder compartirlo. Por eso he dictado cursos a mujeres de distintas regiones del país Cuando vienen a verme aquí les preparo algunas comidas lafkenches, entrego el kimün (sabiduría) de mi pueblo que se basa en el respeto hacia el otro y el respeto y el amor a nuestra tierra
La cocina mapuche lafkenche se basa en los alimentos que nos entrega la ñuke mapu, la madre tierra, cien por ciento natural, sin aditivos ni químicos. Es una cocina que alimenta tanto el cuerpo como el espíritu. Las cazuelas de pollo con piñones, los pebres de nalca, las sopaipillas de harina de piñón, los dulces con avellanas, las hierbas verdes recién cortadas de mi huerta, las papas de mi tierra. Se cocina con respeto, agradecimiento y amor.